LUDOPATÍA O JUEGO PATOLÓGICO

El juego patológico, también conocido como ludopatía, es un trastorno reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

Es preocupante el aumento de consultas que estamos recibiendo de jóvenes (muy jóvenes y adolescentes) con problemas de juego patológico, con todo lo que ello conlleva:  problemas personales, familiares, sociales, económicos e incluso legales, además de las consecuencias emocionales y psicológicas que produce la adicción al juego.

Actualmente, la ludopatía está categorizada en el apartado de ADICCIONES en el Manual Diagnóstico DSM-5 (antes era considerado como trastorno del control de los impulsos), es decir se considera el juego patológico como un trastorno adictivo. Esto implica que se destaca, por parte de la comunidad científica, la gravedad de este problema en el que se genera dependencia, síndrome de abstinencia y tolerancia, como ocurre en el resto de adicciones.

En la adicción al juego, al no haber sustancia de consumo (cocaína, alcohol, cannabis…) se percibe como una adicción menos peligrosa, pero el peligro es el mismo. Cuando se es adicto no se controla, hay dependencia, tolerancia, síndrome de abstinencia y se hace lo que sea por consumir, en este caso, por jugar.

JUEGO PATOLÓGICO EN JÓVENES Y ADOLESCENTES

Son jugadores mucho más jóvenes que antes, sobre todo en el juego online y las apuestas deportivas presenciales.

Juventud y juegos de azar.

Es importante tener en cuenta, desde un enfoque preventivo, la edad de iniciación al juego. De la investigación del Instituto Max Weber, dirigida por Santiago Pérez Camarero “Una visión general del juego en los jóvenes” y editada por el  Observatorio de la Juventud en España, destacamos lo llamativo que resulta que  una gran parte de las personas jugadoras comienzan a jugar, de media, antes de los 25 años. La mayoría se inicia a partir de los 18 años, una vez han cumplido la mayoría de edad, aunque llama la atención el alto porcentaje de jugadores que se iniciaron siendo menores de edad. Destacan, concretamente, los jugadores con patología que se iniciaron antes d ellos 18 años: un 44,8% de los casos.

FACTORES DE RIESGO PERSONALES, SOCIALES Y ECONÓMICOS

Existen factores de riesgo indirectos (biológicos y del entorno) y factores de riesgo directos de ámbito psicológico (distorsiones erróneas, problemas diversos, alteraciones emocionales, necesidades, motivación, personalidad, refuerzos, condicionamiento, etc.).

La mayor cantidad de locales de apuestas, las campañas de marketing engañosas y el juego online, con la facilidad de acceso a internet para adolescentes y jóvenes en fases de desarrollo de la personalidad caracterizadas por la curiosidad o la búsqueda de experiencias y de riesgo, sumando a ello el anonimato de su conducta, son factores de oportunidad y desprotección frente al riesgo.

Cada vez más proliferan las casas de juegos y de apuestas, muchas de ellas cerca de Colegios e Institutos. Y en cuanto a las apuestas y juegos de azar en línea, hay más menores enganchados al juego online de azar que nunca y sigue aumentando ya que no hay estrategias de control eficaz para menores.

Otro factor de riesgo e incitación para jóvenes y adolescentes son las estrategias de marketing de gran impacto publicitario y mensajes agresivos y directos que utilizan de ganchos a deportistas reconocidos o ídolos juveniles que promocionan estos contenidos, de hecho, un alto porcentaje de los equipos de la liga estaban patrocinados por una casa de apuestas. 

Otro aspecto destacable y significativo es que las casas de microcréditos están obteniendo grandes ganancias con los jugadores aplicando intereses de hasta el 2.000% anual.

En cuanto a los perfiles, los hay diversos y por distintas causas, siempre teniendo presente la multicausalidad, pero, por destacar un estilo, es frecuente entre los ludópatas el perfil de tipo impulsivo, frecuentemente vinculado a evitar situaciones de ansiedad, estrés, pesimismo, desesperanza o tristeza y también a la urgencia asociada a gratificaciones inmediatas.

TIPOLOGÍA DE JUGADORES PATOLÓGICOS

A lo largo del tiempo se ha clasificado a las personas que juegan en varios tipos: jugadores sociales, jugadores problemas, jugadores patológicos (ludópatas) y jugadores profesionales. Vamos a referir las principales tipologías de jugadores patológicos (extraído del Manual de Intervención en Juego Patológico de laJunta de Extremadura), aún teniendo presente que aún son escasos los estudios y se necesita más evidencia.

Tipo I “Jugador Puro”, tipo II “Jugador con alta vulnerabilidad emocional”, tipo III “Jugador multi-impulsivo” (Blaszczynski y Nover, 2002). Y finalmente el tipo IV “Enfermo mental que juega” (Echeburúa, 2006; Gómez, 2006).


I Jugador “Puro”

Es la persona que padece juego patológico y la mayor parte de la sintomatología que pueda presentar (ansioso-depresiva, mentiras patológicas, problemas de pareja, autoestima, etc) está íntimamente relacionada con la conducta de juego, no apreciándosele otra característica significativa más que aquella propia que pueden mostrar la mayoría de jugadores patológicos.


II Jugador con alta vulnerabilidad emocional

Presenta un comportamiento de juego en muchos casos más problemático, destacando algunos factores de su personalidad que lo hacen más vulnerables, más inestable y en ocasiones con mayores dificultades de adaptación social. Puede tener otro diagnóstico de otra dependencia, o haberla padecido.


III Jugador multi-impulsivo con otras patologías asociadas

El juego que realiza es mucho más importante en cuanto a cantidad de dinero gastado, tiempo dedicado y perdidas personales y familiares causadas por el mismo. El diagnóstico de patología dual es lo usual. Tiene una mayor resistencia a abandonar el juego y es importante en estos casos una coordinación con otros recursos sanitarios y/o sociales. Algunos autores indican que el programa de tratamiento debería ser individualizado, pero entendemos que en grupos pequeños y en coordinación con otros recursos, ajustando los objetivos individualizados, es posible su tratamiento en grupo.


IV Enfermo Mental que presenta Juego Patológico

.Estaríamos ante una persona que padece juego patológico y que presenta otro trastorno mental grave, como puede ser esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno de personalidad muy grave, etc. (González, Aymami, Jiménez, Doménech, Granero y Lorido-Ferreira, 2003; Echeburúa, E. 2007; Gómez, M. 2007). En trastorno bipolar, si el juego sólo se presenta en la fase maníaca, sería un criterio de exclusión y no se daría el diagnóstico de Juego Patológico.

DIAGNÓSTICO CLÍNICO

En cuanto al diagnóstico clínico, para hablar de “Ludopatía” o “Juego patológico” (DSM-5), debe darse juego patológico problemático, persistente y recurrente, que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y se manifiesta por cuatro, o más, de los siguientes criterios durante un periodo de un año aproximadamente (se puede sospechar con menos tiempo). A mayor número de criterios, mayor gravedad:

1. Necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores para conseguir la excitación deseada.

2. Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.

3. Ha hecho esfuerzos repetidos para controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito.

4. A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (p. ej. Reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en formas de conseguir dinero para apostar).

5. A menudo apuesta cuando siente desasosiego (p. ej. desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión).

6. Después de perder dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar (“recuperar” las pérdidas).

7. Miente para ocultar su grado de implicación en el juego.

8. Ha puesto en peligro o ha perdido una relación importante, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego.

9. Cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su situación financiera desesperada provocada por el juego.

TRATAMIENTO DEL JUEGO PATOLÓGICO

Aparte de considerar, según casos y evaluación individualizada, tratamiento farmacológico, en cuanto a la intervención psicológica, algunos tratamientos eficaces y que, en función del caso, pueden aumentar la eficacia de forma combinada, son: control de estímulos, la exposición con prevención de respuesta, terapia cognitivo-conductual (multicomponente), terapia de grupo, prevención de recaídas, asociaciones de jugadores, entre otras.

Estudios (Garcia-Caballero, Torrens-Lluch, Ramirez-Gendrau, Garrido, Valles, & Aragay, 2018) ponen de manifiesto que la intervención psicológica basada en Entrevista Motivacional y Terapia cognitivo-conductual en el tratamiento del Juego patológico permite mejoras significativas, no sólo de la conducta de juego, que es el objetivo principal; sino que también supone mejoras en otros aspectos como la conducta impulsiva y la calidad de vida de los pacientes.

Lo que está claro es que es un problema grave, un problema en auge y es urgente tomar medidas para su prevención.