En nuestro gabinete de psicología en Alicante realizamos evaluaciones psicológicas en población adulta cuando determinados problemas psicológicos o trastornos interfieren de forma significativa en el funcionamiento académico, laboral o cotidiano de la persona. En estos casos, la evaluación permite valorar cómo afectan a su funcionamiento y si existen necesidades específicas de apoyo o adaptación que puedan justificarse clínicamente.
Puede ser útil, por ejemplo, para valorar:
- Adaptaciones académicas o universitarias, relacionadas con exámenes, tiempo adicional o pausas, asistencia, exposiciones orales, trabajo en grupo u otras situaciones que puedan verse afectadas por el problema psicológico.
- Adaptaciones en el ámbito laboral, cuando sea necesario valorar necesidades relacionadas con horarios, organización de tareas, exposición a determinadas situaciones o condiciones de trabajo.
- Otras necesidades de apoyo en la vida cotidiana, cuando un problema psicológico o trastorno produce una interferencia significativa en el funcionamiento habitual.
La evaluación puede aportar fundamentación clínica de estas necesidades, pero la concesión de una adaptación corresponde en cada caso a la institución u organismo competente.

Qué implica una evaluación psicológica clínica
Una evaluación psicológica es un proceso de recogida, análisis e integración de información clínica orientado a responder a un motivo específico.
Según la finalidad de la evaluación, puede incluir entrevista clínica, revisión de información relevante y utilización de tests psicológicos e instrumentos de evaluación validados. Los resultados se interpretan de forma conjunta y teniendo en cuenta las características y circunstancias de cada persona.
El objetivo no es necesariamente establecer un diagnóstico. En algunos casos se busca comprender mejor determinadas dificultades, valorar necesidades específicas o disponer de información clínica fundamentada para una finalidad concreta.
La evaluación clínica en la consulta está a cargo de Laura Fátima Asensi Pérez, Psicóloga Especialista en Psicología Clínica, con más de 30 años de experiencia profesional.
Cuándo puede ser útil una evaluación psicológica
01
Valoración diagnóstica
Mediante una evaluación rigurosa es posible establecer un diagnóstico clínico, así como confirmar o descartar hipótesis diagnósticas cuando los síntomas o dificultades requieren una valoración más precisa. Esto permite orientar mejor la comprensión del caso y la intervención posterior.
02
Necesidades de apoyo o adaptación
La evaluación puede identificar y fundamentar necesidades de apoyo o adaptación en ámbitos académicos, laborales u otros cuando determinados problemas psicológicos o trastornos interfieren de forma significativa en el funcionamiento de la persona.
03
Informe psicológico clínico
Cuando es necesario documentar una situación clínica, la evaluación puede servir de base para elaborar un informe psicológico clínico que recoja la información relevante, los procedimientos e instrumentos utilizados, los resultados obtenidos y las conclusiones pertinentes.
Cómo se realiza una evaluación psicológica
Entrevista clínica
Se recoge información sobre el motivo de la evaluación, los antecedentes relevantes y la situación actual para delimitar qué aspectos es necesario valorar.
Pruebas e instrumentos de evaluación
Cuando es necesario, se utilizan tests psicológicos e instrumentos validados seleccionados en función del motivo de la valoración y de los objetivos clínicos.
Análisis e integración clínica
La información obtenida en la entrevista, los antecedentes y las pruebas aplicadas se analiza de forma conjunta para llegar a una valoración clínica fundamentada.
Informe psicológico clínico
Cuando la finalidad de la evaluación lo requiere, se elabora un informe psicológico clínico con la información relevante y las conclusiones pertinentes.
Evaluación clínica y valoración forense
Una evaluación psicológica clínica tiene una finalidad asistencial: comprender y valorar el estado psicológico de la persona, orientar el diagnóstico cuando proceda y fundamentar decisiones clínicas o necesidades de apoyo y adaptación.
La valoración psicológica forense, en cambio, responde a cuestiones psicológicas planteadas en un procedimiento judicial o administrativo y requiere una metodología específica. Por este motivo, un informe psicológico clínico y un informe pericial tienen objetivos, procedimientos y alcance diferentes.