El maltrato psicológico o abuso emocional es silencioso, invisible a primera vista, pasa desapercibido, pero puede producir consecuencias psicológicas y secuelas de alta intensidad, duraderas y limitantes, incluso puede generar un cambio de la personalidad de base a quien lo sufre.

Ver vídeo en instagram

O aquí:


En una relación donde se produce violencia, las agresiones físicas habitualmente producen consecuencias psicológicas. Asimismo, se puede dar, únicamente, la violencia psicológica, pudiendo provocar numerosas secuelas tanto a nivel físico como emocional.

Este tipo de violencia “invisible” puede causar en la víctima trastornos psicológicos, estrés postraumático, trastornos adaptativos, desestructuración psíquica, agravar enfermedades físicas o, incluso, provocar el suicidio.

Una de las cuestiones más difíciles con la que se enfrenta el sistema judicial en casos donde se juzgan asuntos relacionados con violencia psicológica es la constatación de la misma, ya que en la mayoría de los casos solo se cuenta con la declaración de la víctima (sea en casos de violencia contra la pareja, violencia de género, acoso, mobbing, bullying…). En este sentido, la realización de una evaluación psicológica o pericial puede ayudar a evidenciar el maltrato.

Conocer sus manifestaciones, características, indicadores (encubiertos y manifiestos) así como el  daño psíquico asociado, favorecerá la realización de una evaluación eficaz y efectiva, y de esta forma se podrá ayudar a las víctimas, haciendo visible lo invisible.

Síguenos en:

Contacto aquí.